sábado, 6 de noviembre de 2010

LA ANUNCIACION

  
Lienzo pintado para la capilla de los Capuchinos de San Antonio del Prado, en la Capilla de Medinaceli, de Madrid. Al destruirse el palacio, en 1890, el cuadro pasó a manos de la viuda de Medinaceli.

Goya, que había estudiado en las Escuelas Pías de Zaragoza, siguiendo los criterios de San José de Calasanz, su fundador, fijó el culto a María a un segundo plano, preparando un colorido boceto que mstraba en el remate la figura de Dios Padre, rodado de Ángeles y bajo el mando del Espíritu Santo, que por meio de un rayo de luz transmitía el divino mensaje a la Virgen prosternada ante un ángel. Luego cambió la idea y en el cuadro que e analiza, elimina toda la parte superior, manteniendo la paloma del Espiritu Santo, que por medio de un rayo de luz deciende de las alturas. 

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